
Miau!!! Una vez más, la picada se quedó justo al borde del anzuelo. Hemos hablado de perfeccionar esta técnica y la próxima vez va el vivo al agua con dos poteras y nos dejamos de tonterías.
Otra anécdota importante: el calleja tuvo una picada que te cagas, con sacada de hilo buena. Coge la caña y aquello que sigue sacando hilo y la 4,20 doblada como un garrote...Ya está el lío, y sin salabre!!! Total, que empieza a trabajárselo, que si abre carrete, que si recoge despacio, que si saca demasiado hilo, que si cierra carrete...menuda expectación!!! Al final, un sargo de 1/2 kilo 'robao' por la cola, que nadaba en contra de la caña y no veas los viajes que pegaba el tio!!!
Bueno, que la noche continuó dando alguna que otra alegría, y mientras deshacíamos un lío de esos de competi en las cañas de Diego (el solo con sus 2 cañas) vimos una picada en una de las mías, que se saldó con un berrugato decente... decente si no hubiese sido porque acto seguido el Gallego se cargó uno el doble de grande y me mojó la oreja.
Al final conseguimos este ranchito de unos 5kg que no está nada mal. Al menos nosotros nos vinimos bastante contentos.
La anécdota de la noche la protagonizó el Gallego. Después de una picada guapa (con sacada de hilo bueeennnaaaa) el tio va y nos enroca (aparentemente). Dejamos la caña 5 minutos y volvemos con ella; 10 vueltas de carrete y ... otra vez enrocada? No está la cosa clara. Sea lo que sea parece que pesa bastante y va pegado al fondo, pero ahora no da tirones. El nota que estaba pescando al lado, por si acaso, ya se ha pegado 2 carreras con el salabre y en una de esas casi se cae por la escollera. Al fin, vemos algo blanco y grande flotando a unos metros, pero con la oscuridad de la noche (serían las 3 ó 4) no lo distingimos hasta un poco más tarde, aunque ya se oyen los primeros ostias, ostias!!!
Bueno, esto es todo lo que nos deparó la noche, aparte de las risas de siempre y la nevera de cervezas (eso se compra antes que la carnada). Nos vemos con los trastos.
